
La Palabra en Acción:
Hechos 9:36-42
“36 Había entonces en Jope una discípula llamada Tabita, que traducido quiere decir, Dorcas. Esta abundaba en buenas obras y en limosnas que hacía. 37 Y aconteció que en aquellos días enfermó y murió. Después de lavada, la pusieron en una sala. 38 Y como Lida estaba cerca de Jope, los discípulos, oyendo que Pedro estaba allí, le enviaron dos hombres, a rogarle: No tardes en venir a nosotros. 39 Levantándose entonces Pedro, fue con ellos; y cuando llegó, le llevaron a la sala, donde le rodearon todas las viudas, llorando y mostrando las túnicas y los vestidos que Dorcas hacía cuando estaba con ellas. 40 Entonces, sacando a todos, Pedro se puso de rodillas y oró; y volviéndose al cuerpo, dijo: Tabita, levántate. Y ella abrió los ojos, y al ver a Pedro, se incorporó. 41 Y él, dándole la mano, la levantó; entonces, llamando a los santos y a las viudas, la presentó viva. 42 Esto fue notorio en toda Jope, y muchos creyeron en el Señor. “
En el escrito de Lucas sobre los hechos de la iglesia primitiva denotamos puntos muy importantes acerca esta mujer de Jope que para el momento de encontrarse con el apóstol Pedro ya había fallecido. Lucas inicia su relato describiéndola como discípula y seguidora de Jesús, a su vez, notamos que Lucas señala el nombre de esta mujer tanto en arameo como en griego y esto nos da una profunda afinidad. Luego hace mención de que era una mujer llena de buenas obras y con un gran sentido de liberalidad. Describe también sus obras, las cuales consistían en hacer vestiduras para las viudas y necesitados, tanto para los judíos como para los que no lo eran, eh aquí el interés de Lucas al mencionar su nombre en arameo y en griego (Tavita=Dorcas). Las obras de esta mujer eran para ayudar a su propia gente y para sus contemporáneos contraculturales. ¿Qué significa esto para nosotros hoy en Día?… La iglesia de Jesucristo debe también tomar este ejemplo para hoy, y esto con mucho ímpetu y tesón. Entonces, debemos ayudar y hacer buenas obras para nuestros hermanos en Cristo, y también, para los que no comparten nuestra fe? Claro que sí, el apóstol Pablo expresa:
“Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe. Gálatas 6:10”
Ya que no sólo somos llamados a ser salvos y ya, también tenemos que hacer obras de caridad, extender la mano a los que aún no han aceptado a Cristo. Veamos la resurrección de Tabita/Dorcas como un llamado a una resurrección de ese ministerio de ayuda y servicio, en nuestras iglesias hoy en día.
La Biblia continúa diciendo en el versículo 42: “y se hizo conocido en todo Jope, y muchos creyeron en el Señor.” Hay que darle vida al ministerio que alcanza, a los que estamos dentro de la iglesia y a aquellos que se encuentran afuera en el mundo, donde solo podremos extender la mano de ayuda, ofreciendo buenas obras. Sin olvidar el hecho de que, de esta manera, era la forma en que la iglesia crecía.
Cuando nos sentamos en nuestras bancas y hacemos programas y eventos sólo para los convertidos, cuando hacemos cenas y comidas informales, cuando hacemos carne azadas sólo para nosotros los «de la iglesia» y dejamos de lado el hecho de que hay muchos que se van a dormir con hambre, muchos a los cuales los cubre el frío, y andan descalzos, entonces sólo estamos “predicando” un evangelio, pero no vivimos el evangelio. Cuando los que aún no han creído a la palabra, vean los milagros y vean que la palabra que se predica en los púlpitos está viva en nuestras vidas, en nuestras comunidades, cuando haya una resurrección y avivamiento de este ministerio de servicio y asistencia social, en nuestras iglesias, pero más que nada en nuestras comunidades, entonces muchos se convertirán al señor.
Hno. David Chavez.
Gracias a Dios por su vida y ministerio hno. David Chavez. ..
Me gustaMe gusta
Pingback: Cuando Predicamos no solo con Palabras | Desde Nuestro Escritorio.