
En nuestra vida y en el mundo contemporaneo, estamos tan acostumbrados a solo ir a los supermercados a comprar cuanto producto necesitamos, solo vamos y tomamos, pesamos, pagamos y los disfrutamos. Es muy raro que pensemos en el esfuerzo y tiempo necesitado para poder disfrutar de cuanto producto, vegetal o fruto compramos para alimentarnos. Olvidamos el esfuerzo de el agricultor y las personas necesarias para poner esos productos en nuestras mesas, mucho menos ponemos a pensar en el estres causado y el proceso de transformacion, de ese monton de semillas sembradas en un tiempo especifico, para cumplir su propocito, el de fructificar y multiplicarce.
Jesucristo dijo: «De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto» Juan 12:24
Vemos una transformacion en lo que le sucede a esas semillas, en su germinacion, ruptura y muerte para convertirse en un diseño especifico, que de ante mano el mismo Dios les dio. Ahora en nosotros los que decimos haber nacido de nuevo, aquellos que decimos ser cristianos, tambien tendemos a olvidar este proceso misterioso y doloroso, muchos no queremos crecer, madurar y mucho menos morir a nosotros mismos. El apostol Pablo dice en su carta a los filipenses en el capitulo 2: «que haya en nosotros este mismo sentir que hubo en Jesus, de despojarce , de tomar forma de siervo y ser obedientes ahun hasta la la muerte»…
Jesus nos dice que como semilla tenemos que morir a nosotros, tenemos que despojarnos, tenemos que negarnos a nosotros mismos, es la unica forma de llevar fruto, notemos que dice LLEVAR y no TRAER, por que tendemos a decir en nuestras congregaciones: Vengamos, traigamos nuestros frutos y ministerios a Jesus, que se los dejemos en el altar para que los bendiga y los multiplique, para que active nuestros dones y muchas otras cosas mas, pero es curioso como Jesus dice: llevar y no traer. Creo que hemos olvidado que nuestro responsabilidad como semilla es morir y convertirnos en pampanos que lleven fruto, no solo que los disfrutemos solo en nuestros altares , si no que los llevemos a donde son necesarios.
Es muy doloroso dejar de ser semilla, ya que el grano tiene que morir, tiene que ser transformado, cumplir con el proceso establecido para fructificar y multiplicarce, morir es la clave!, dejar nuestro «yo» y nuestras exijencias y derechos personales, despojarnos como Jesus.
Es cuando morimos, cuando nos despojamos a nosotros mismos, cuando dejamos de ser solo semilla. Nos convertimos en un producto/pampano de Cambio y de FRUTOS Eternos.
Jesus dijo: «Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto» Juan 15:1-2, (Notemos que de nuevo dice llevar!) Un Pampano es una copia fiel de la VID, Nosotros una copia fiel de Jesucristo,
Cuando dejo de ser semilla no solo soy bendecido si no que me convierto en Fuente de bendicion para otros, fuente de proporciones gloriosas.
La semilla ya no puede ser igual, por que cuando muere se empieza a transformar en aquello que le dio vida como semilla y la esta transformando en planta, con todas sus caracteristicas y elementos necesarios para dar fruto y multiplicarce!
Es tiempo pues, que nosotros dejemos de ser semilla, y nos transformemos atraves de la muerte, muerte al pecado, muerte a la carne, muerte a nosotros mismos, para cumplir el propocito para que fuimos diseñados, llevando frutos para que otros sean alimentados, para que otros se transformen como nosotros lo hemos hecho…
Dejemos pues de ser solo semillas y crescamos!
Hno. Sergio Morales