Sonrie para la vida, No solo para la foto!!
Desconocido

Vivimos en un mundo tan cambiante en todos los sentidos, tan rapido en definirse que nos agobia tanta informacion, en ocasiones tan demasida para procesarla, y si sumamos a esto nuestros planes, nuestros deceos y metas, todo aquello que deseamos alcanzar o poseer, los resultados resultan exaustos, todo se vuelve mas cansado y extenuante.
Pareciera que nuestra reaccion ante esta realidad en ocaciones es tan pesada, tan letargica y lenta, que nos anestesiamos ante las cosas buenas de la vida, no sonreimos mas, vivimos bajo el estres y mucha presion social, tardamos y no deseamos entrenar nuestro cerebro a conocimientos nuevos, nos estresa el cambio y en ocaciones entramos a ese tan llamdo «modo zombie».
Nuestras iglesias y/o ministerios no se escapan de esta realidad, somos tan fragiles como nuestra vida misma. Y ante todo esto llega el momento en que empezamos a perder nuestra capacidad de asombro, nuestra capacidad de creer, de sonreir, de permanecer enfocados e inclusive de permanecer en paz ante la adversidad.
Nuestra capacidad de asombro nos permite reconocer y apreciar las maravillas de la creacion misma, los pequenos milagros de Dios en nuestra vida y/o familia, y todo importa para El. Esta capacidad nos permite ser sensible a su voluntad y proposito para nuestro trabajo y ministerio. Y por lo contrario y sin dejar lugar a dudas que los problemas y o dificultades, asi como la tematica diaria de nuestro entorno nos insensibilisa, nos impide ver la mano de Dios en nuetra vida o ministerio. Dejamos de confiar para temer, dejamos de sonreir para solo ver el dolor y la angustia, dejamos de sorprendernos y por tanto, de ser agradecidos.
Prestamos mas atencion a voces ajenas que a la de nuestro pastor, tendemos a ser pesimistas y a vivir con frustracion, nuestro trabajo en la iglesia tiende a ser menos efectivo, menos tolerante y sobre todo se ve marcada nuestra tendencia al juicio y al fatalismo.
El asombro es necesario para ver lo que Dios hace y poder ver su proposito detras de ello, la capacidad de asombro nos permite creer, y sobre todo estar expectantes a ver la mano de Dios en nosotros y nuestro que hacer, nos permite ser creativos y nos impulsa a buscar oportunidades de cambio y crecimiento.
El probervista dice:
«El corazón alegre se refleja en el rostro, el corazón dolido deprime el espíritu. El corazón entendido va tras el conocimiento; la boca de los necios se nutre de tonterías. Para el afligido todos los días son malos; para el que es feliz todos son de fiesta.»
Probervios 15: 13-15
Cuando dejamos de asombrarnos dejamos de ver a Dios en lo que hacemos, nos permitimos dejar de soñar y al seguir este patron nuestro enfoque estara siempre en el lado pesimista de la vida y/o ministerio, buscaremos escusas para todo ya que no habra algo que nos emocione o nos impulse. sera dificil encarar el que algun lider nos delegue responsabilidad o sera inclusive nada emocionante tratar de levantarnos de nuestro letargo espiritual.
Asombrarnos nos permite entender que estamos en presencia de algo mas vasto que nosotros, que somos parte de algo mas grande que nosostros mismos. Pero sobre todo nos permite actuar en base a ese deseo expectante de conocer mas y saber mas de El. La labor de Jesus no fue solo darnos informacion sino formacion, es en ese actuar y deseo de conoserle mas, en que nuestro asombro nos permite vivir emocionados de lo que el Rey hace diariamente en nuestra vida y sociedad, de lo que El es capaz de hacer como algo sobrenatural o inclusive de forma natural para El.
No olvidemos que el mismo de alguna manera se soprende en el Genesis:
«Dios vio todo lo que había hecho; y vio que era bueno en gran manera.»
Genesis 1:31 DHH
No dejemos de asombrarno por lo que el Rey puede hacer con nuestra vida y manos, no dejemos de enfocarnos en nuestro trabajo o ministerio, no permitamos pensar que nuestro trabajo es en vano o que no tiene proposito. Permitamos en todo caso que El actue atraves de lo que hacemos y de lo que decimos, que lo mas simple de nuestra vida o dia marque la diferencia en nuestras vidas o en como afectamos a los demas. Como iglesia hay mucho que hacer pero como hijos de Dios tenemos una gran responsabilidad de poder actuar de acuerdo a nuestra Fe, de acuerdo a lo que hemos recibido. Que nuestro asombro en Jesús nos lleve a lugares nuevos, que nuestro alcances en el Rey nos haga hacer en su reino y nos permita marcar la diferencia en medio de todo este caos, haciendo su voluntad.
Así que nosotros, que estamos recibiendo un reino inconmovible, seamos agradecidos. Inspirados por esta gratitud, adoremos a Dios como a él le agrada, con temor reverente.
Hebreos 12:28
Sigamos expectantes…
Hagamos pues!