
ESQUEMA DE LA GENERACION ACTUAL.
Sin lugar a duda que nuestra generación está desarrollándose en un tiempo inimaginable en cuanto avances, en cuanto a recursos y alcances, lo novedoso es nuestro pan de cada día. Pero, aunque vivimos en medio de mucho conocimiento y muchos avances, carecemos de algo. Aunque somos bombardeados por información todos los días, aunque nuestro ego se vea alimentado a cada minuto por las redes sociales y tengamos algo de atención de algunos pocos o muchos, debemos de darnos cuenta de que carecemos de muchas cosas, vivimos en una era de mucha información, pero poca sabiduría, nuestra generación actual carece de inteligencia emocional, de madures espiritual, de valores y compromiso. Tenemos demasiadas opciones, pero decidimos muy poco.
La tasa de estrés y depresión cada día es mayor en nuestros jóvenes y niños, estas mismas afecciones embargan nuestras familias, empresas, escuelas y congregaciones. Y como resultado hay cada día muy pocas voces fuertes y concretas para esta generación, voces claras que no solo hablen verdad sino que también den esperanza.
Mateo 11:16 NVI
¿Con qué puedo comparar a esta generación? Se parece a los jóvenes sentados en la plaza que gritan a los demás: Tocamos la flauta, y ustedes no bailaron; Cantamos por los muertos, y ustedes no lloraron.
La indecisión, la falta de sentido común y responsabilidad personal nos está haciendo cada día más daño, nos dejamos llevar por las corrientes de pensamiento, por las modas y filosofías. Carecemos de voces reales y coherentes, de voces que lideren y eduquen, de voces potentes y comprometidas.
Aunque debiera ser lo contrario, cuando por los recursos que poseemos y los alcances que hoy tenemos, deberíamos de pensar de forma mas positiva y sin temor de actuar, deberíamos estar ejecutando conocimiento y no solo acaudalándolo, de pues de todo el conocimiento guardado no sirve de nada es como una semilla en un frasco de cristal, no alcanza su potencial hasta que no llega a la tierra y la humedad no la empapa. De esta misma forma nuestro conocimiento se transforma en autoridad hasta que lo ejecutamos.
Como iglesia o hijos del reino de Jesús, tenemos la oportunidad de influir de manera positiva y latente en esta generación, tenemos no solo los recursos académicos, sino espirituales, así como una responsabilidad moral para lograrlo, solo nos hace falta actuar, solo nos hace falta decisión a ser una voz para esta generación.
Marcos 1:3 NVI
“Voz de uno que grita en el desierto: “Preparen el camino para el Señor, háganle sendas derechas”
Y aquí es donde nuestro trabajo, donde nuestro quehacer tiene que marcar la diferencia, es necesario afectar nuestra generación y comunidad y no infectar con incertidumbre, religiosidad o juicio. Aquí es donde el consejo de Jesús debe ser tomado en cuenta, “Por tanto, sed astutos como las serpientes e inocentes como las palomas”. De pues de todo nuestra sabiduría y astucia proviene de nuestro Dios si así se lo pedimos.
Así que, en nuestras estrategias de alcance, y proyectos de crecimiento debe ser tomada en cuenta estas premisas, ¿Como podemos llegar a ser una voz para esta generación? ¿Como alcanzar y ayudar a quienes lo necesitan y quieren avanzar ya sea de nuestro lado o no?, ¿Cómo ser un generador de cambios?, ¿Cómo promover estructuras nuevas y modelos relevantes para nuestra generación?
¿Hasta dónde nuestra voz será escuchada? Y, sobre todo ¿Podre ser escuchado por los de mi generación?
Tenemos una gran oportunidad de ser escuchados, si solo nuestra indecisión se convierte en fuerza de voluntad, como dijo Francisco de Asís: “Predica en todo momento, y si es necesario, usa las palabras”.
El juego sutil de estas palabras esconde un gran reto para todo creyente: Que nuestra vida hable por sí sola, de Jesús y su reino.
Sergio Morales.