Iglesia, Liderazgo, Ministerios, Predicación, Vida Cristiana.

EL CAMBIO ES LEY DE VIDA.

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EL CAMBIO ES LEY DE VIDA.

“Quien solo vea el pasado o solo el presente, se perderá el futuro.” John F. Kennedy

Esta frase de el expresidente Kennedy deja entre ver la renuencia constante del ser humano al cambio, y también la forma muy fácil y cómoda de adaptarnos, de quedarnos en la quietud de nuestros pensamientos o en la corriente pasible de la sociedad de este tiempo, deseando que nada cambie o todo lo contrario, esperando que todo cambie pero que no nos afecte, que no interrumpa con nuestro confort, de aquí que sea muy fácil detenernos y contemplar, acomodarnos y conformarnos con lo que solo podemos ver a distancia, metas, proyectos y deseos pero que de alguna forma solo quedan en eso, en solo pensamientos lindos pero inalcanzables.

Eclesiastés 11:4 “El que al viento observa no sembrará; y el que mira a las nubes no cosechará.”

El sabio Salomón tenía la misma visión y perspectivas sobre la raza humana, solo que se adelantó unos 2900 años de Kennedy, los dos interpretan la indiferencia de muchos ante los cambios, los procesos y sobre todo el futuro, interpretan la indecisión por falta del hombre para enfrentar la vida, para entregarse al presente y generar un futuro, de una forma muy clara y de acuerdo a sus generaciones. Nosotros no deferimos mucho de ellos, nuestra generación no es tan distinta de las demás en este tema, solo que hoy nosotros tenemos las redes sociales en donde podemos ventilar y desahogarnos un poco, ellos no, aun así el problema de indecisión del hombre, su falta de interés por el cambio o su temor a lo nuevo y novedoso es real y este es un problema del corazón.

El hombre siempre da prioridad a lo que cree más importante, Jesús dijo: “Donde quiera que este tu tesoro, ahí estará tu corazón.”

Y si con regularidad enfocamos nuestra fuerza, vida y nuestros recuerdos al pasado, si solo nos enfocamos en lo bueno que nos paso o lo malo, si solo enfocamos nuestra energía en recordar lo malo, lo extenuante y estresante de las situaciones que vivimos o inclusive si solo nos enfocamos en las relaciones buenas y todo lo maravillosos que vino de ellas, y no nos enfocamos en lo que viene en el futuro brillante y genuino que nuestro rey prepara, perderemos la oportunidad de prepararnos para todo lo grandioso que viene en forma de su gracia y don. No podremos avanzar can tanto peso del pasado, nuestro presente se vera estropeado y se tornara gris, por no saber soltar lo viejo, el ayer y lo que no podemos controlar mas. Si el pasado es muy vivo, el presente no tiene poder de ejecucuion y nuestro futuro no tendra eficacia y pertenencia. Debemos de dar balance y forma a nuestra vida, reconociendo el pasado y sus lecciones, esforzarnos en nuestro quehacer del presente, eso nos preparara para el gran el futuro.

Debemos de buscar tener una actitud de humildad, de aprendizaje (pasado), pero también de ejecución (presente), esto nos dará una actitud de posesión (futuro) cargada de esperanza, esto será cuando balanceemos nuestras actitudes y pensamientos, con nuestro corazón y fuerza de acción.

Pensamos que Dios cambiara las cosas para nuestra vida de forma mágica solo con una simple oración o con la suma de muchas oraciones, venimos de esa escuela, pero y si Jesús desea usarnos para cambiar las cosas, si nuestro Rey espera que movamos las manos y no simplemente para alabar si no para ejecutar, para emprender y lograr los cambios, si en sus pensamientos de bien como dijo el profeta somos los que deben salir, los que deben buscar y los que deben invertir,  siempre hablamos que Dios prepara los tiempos y que tal di esta vez el nos preparo a nosotros para este tiempo, creo que debemos buscar la preparación, el balance en nuestra vida y actitudes, responsabilidad sobre lo que nos fue conferido por su poder y sacrificio, dejemos de ver las nubes, dejemos de observar el viento, dejemos el pasado donde se encuentra y el ejecutemos en el presente para poder asimilar el GRAN futuro que Dios nos ha dado. ¡Leíste bien, dije dado! Porque ya es nuestro.

El cambio es Ley de vida, Quien solo vea el pasado o solo el presente, se perderá el futuro.

John F. Kennedy
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Ve tras tu futuro!

Sergio Morales.

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SUJETOS DE LA TRANSFORMACIÓN

Este mundo y nuestra generación es muy dada a seguir modas y corrientes de pensamientos, a seguir lo que consideramos que es más atractivo no solo para nuestros ojos, sino también para nuestro intelecto, aquello que nos atrae o lo que nos atrae de otros puede ser muy sutil o embriagador a nuestros ojos, o  a nuestra forma de pensar, así como a nuestro orgullo. Como humanos somos muy sociables o de cierta forma un tanto propensos a seguir a otros, a acompañarlos a cumplir sus sueños o metas, y más si nos sentimos muy atraídos con su forma de pensar o quizás solo esperamos que nos acompañen, ya sea en nuestro caminar, en proyectos personales o inclusive sociales.

Así que en esa búsqueda constante de cambio, en ese mover del cual queremos ser parte y sobre todo expandir nuestras oportunidades de crecimiento, nos encontramos que en ocasiones nuestra influencia es mayor y otras veces menor, de cierta forma la participación es importante, pero quiero centrarme en el hecho de poder dar más de nosotros, de poder hacer mas no solo de palabra y pensamiento sino hacer mas experimentando y vivenciando cada momento en ese proceso de cambio, en ese estresante proceso de mejora o de crecimiento para nuestro entorno y los nuestros.

Ya que podemos ser solo objetos de cambio, ósea ser influidos por otros, participar del cambio que otros generan, o simplemente ver que los cambios suceden en nuestro entorno como unos extraños, cuando podemos ser más que eso, podemos ser sujetos de la transformación, es decir, podemos ser los que propician los cambios, los que generan, alimentan y mantienen la transformación, podremos actuar y no solo hablar.

1 Samuel 10:6-7

“Entonces el Espíritu del SEÑOR vendrá sobre ti con gran poder, profetizarás con ellos y serás cambiado en otro hombre. Cuando se cumplan estas señales que has recibido, podrás hacer todo lo que esté a tu alcance, pues Dios estará contigo.”

Debemos pasar de ser objetos de los cambios a sujetos de la transformación. En otras palabras, nuestra actitud debe cambiar en cuanto a lo que queremos o a los que buscamos, que ejemplo mas grande el que encontramos en esta historia del libro de Samuel y del rey Saul, de forma profética Samuel le describe al futuro rey de Israel lo que sucedería, como su actitud y su capacidades cambiarían y se tornarían para una mejora, hara un cambio constante y total para un pueblo no sin antes hacerle entender que no solo tendría ayuda divina y seria trasformado si no que él tendría que hacer algo, Saul tenía que hacer lo suficiente para generar esos cambios, es maravillosos cuando seguimos los sueños o los cambios plasmados por alguien mas y mas cuando son loables, pero es aún mas beneficioso o  mas satisfactorio cuando vemos que nuestros sueños, planes o metas se ven logrados, cuando celebramos nuestra dignidad con el esfuerzo y trabajo realizado, cuando no solo somos parte de la transformación sino que somos los generadores de esa transformación en nosotros, en otros o en nuestra comunidad. Es maravillosos cuando actuamos de acuerdo a la responsabilidad conferida por nuestro rey, cuando actuamos de acuerdo a su voluntad y de acuerdo a su autoridad delegada en nosotros, cuando nos damos cuenta que nuestras manos no solo oran, sino que también hacen, también dan. Podemos generar cambios y creo que si lo pensamos bien y vemos esta historia mas de cerca, nuestro trabajo de TRANSFORMAR nuestro entorno y comunidad no es muy diferente que el de Saul, debemos confiar que tenemos lo suficiente de parte de Dios, para generar esa transformación y no solo escuchar de ella, o verla de lejos. Debemos hacer todo lo que este a nuestro alcance, debemos alcanzar lo que deseemos, podemos mejorar e influir así en nuestra comunidad, como en nuestra sociedad porque tenemos la seguridad que el rey está de nuestro lado, con sus recurso y estrategias, pero también con nuestras actitudes y aptitudes.

Filipenses 2:13

“Pues Dios es quien produce en ustedes tanto el querer como el hacer para que se cumpla su buena voluntad.”

Pregúntate por un momento, ¿Qué cosa importante desearías generar en ti o en otros? ¿Qué cambio tan grande deseas complementar o iniciar? Si tuvieras el poder de hacerlo sin temor a fallar ¿Qué quieres lograr?

Recuerda, busca las señales y emprende, inicia, genera y logra todo lo que este a tu alcance, la promesa es: ¡Dios estará contigo!

Puedes ser la punta de lanza, que se necesita en tu entorno. Quien iniciara!

Usa tu voz!

Sergio Morales.

Debemos pasar de ser objetos de los cambios a sujetos de la transformación.

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